miércoles, 29 de abril de 2015
LA VIDA ES UN HILITO, FINITO, FINITO (*)
En esta inmensidad casi plana
todo apuesta a perderse
pero se salva.
En esta laxitud de
no situarse
todo sin embargo se habitúa
oblicuamente
quisiera que querer
no fuera esto
de la tierna espera al infinito
de los besos perdidos
los deseos
que la vida decretase contundente
su eterno presente
que la enésima parte del círculo
donde sexo y verdad son
un mismo milagro
uniese a los hombres
como en el comienzo
pero hoy sólo están
estas horas cansadas
y me pudro hasta renacer
con el alba ...
Es un hilo de voz
que aquel sujeto convierte en estrellas
o ese cielo
algo opaco pero hondo
lo que me atrae por ejemplo de la noche
o de las cosas que cortan
el camino a la mitad
varado uno
como tirado en un baldío
despojado de sus cosas
convencido de que ha sido
un espejismo
(No hay más allá que la realidad vivida a medias
deseando un más allá hasta que irrumpen las paradojas
como muecas del diablo que mueve la cola
para despabilarnos)
tal vez el simple hecho de aguardar sea
el burdo germen de esta exaltación
encontrar en la espera
un vórtice
o al menos sentir que el dolor
es aquella llaga vibrante que
abre las entrañas de la vida.
Sólo sé que aquel hombre está
otra vez rasgando las vestiduras del
caos.
(*) [Frase de Graciana Mattalía]
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